Yo comía un McPollo, sentado cómodamente en mi casa.
Como de costumbre, Penélope, mi perra boxer, estaba sentada a mi lado derecho, disfrutando de las papitas fritas que yo le iba dando poco a poco.
Yo estaba un poco distraído leyendo unas notas, y abrí la boca para engullir el último bocado que quedaba, cuando escuché sus quejidos y la presión de su pata sobre mi pierna.
Detuve mi acto, la miré y noté su cara con expresión de angustia, salivando y casi gritándome:
Te vas a comer el último pedacito.
Por los pelitos. Casi me lo como. Yo acostumbro a darle el último pedazo.
Además, hora puedes:
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o quedarte un poco más y escribir un comentario. ¡Anímate!





- Madrid
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Miércoles, 17 de enero de 2007 a las 13:16 h.
Que bueno que los perros son inteligentes, y menos mal que no te lo comistes. Te hubiera empezado a a ver de otra manera tu perrito. Je, je, je, je.
Miércoles, 17 de enero de 2007 a las 16:16 h.
Jajajajaja lo que hace una carita manipuladora,no? jajaja
Es que se las saben todas. Nuestros puntos débiles jeje
Un beso para Penélope
Miércoles, 17 de enero de 2007 a las 18:07 h.
Esa es mi burra!!! (burra por cariño)… PENELOPE!!! como te extraño mi niña.
Si uno quiere que Peni le preste atención solo tiene que decir la palabra mágica “toma” y como es tan glotona se cree que le vas a dar algo de comida y reacciona, sino puede llegar a ignorarte.
Viernes, 27 de julio de 2007 a las 04:34 h.
Jajajajajajaja me rei son tan lindos si su carita dice muchas cosas, tengo hambre, tengo sed, quiero cariño y hasta hay veces q llegan a ser odiosos jejejeje pero son asi.
Q bueno q se comio el ultimo jejejeje ya eso jejeje saludos penelope.