• Blog personal sobre perros, gatos y animales en general; fotos, cuidados, anécdotas.

Alimentación de los monos Tití

A raíz de una consulta que en una de las entradas hacía una joven peruana, con respecto al cuidado de su monito tití, me puse en contacto con Amelia Díaz Chirinos, la “mami” de Sissy y de Miki, también en Perú, de quienes ya he escrito en este blog. De los consejos que Amelia le dió a Giuliana para el cuidado de su jóven monito Martín, a quienes corresponde la foto, dejo las siguientes recomendaciones básicas para el cuidado y alimentación de esta variedad de diminutos y delicados monitos tropicales, que se encuentran en peligro de extinción. Ubicación de la comida: A diferencia de los perros y los gatos, a estos monitos no les gusta que se les ponga su comida siempre en el mismo lugar, eso los estresa; menos aún en el piso. Por naturaleza ellos prefieren los sitios altos. Si se les da uvas puede ponerse un pequeño racimo colgado donde el monito pueda subirse para alcanzarlas y comerlas. Hay que ser un poco creativos con esto de la ubicación de la comida.

Miki, otro mono Tití chichico

Sissy, una monita de raza Tití pigmeo, tambien llamada de bolsillo o chichico, (pichico, que se le dice en Perú) llegó a la vida de Liliana Díaz por pura casualidad. Se la regaló su propietario, quien no le daba el cuidado necesario ni sabía tratarla apropiadamente, como ya conté en la historia que titulé una monita muy especial, en Octubre de 2007, y que la propia Liliana aclaró en un comentario. Y ella aceptó gustósamente aquel regalo, sabiendo que podría cuidarla mucho mejor. Después de eso, con Sissi y las tres perritas, ella tenía ya suficiente para enriquecer su vida y satisfacer plenamente su amor por los animales. Pero como bien afirma Rubén Blades en su canción titulada “Decisiones”: “la vida nos da sorpresas, sorpresas nos da la vida“. Yo bien se que las cosas no suceden por casualidad, sino por obra de la causalidad o Ley de causa y efecto. Otros quizás prefieran afirmar que Dios le dispuso a Liliana una nueva prueba de amor. El caso es que, sin Liliana quererlo ni pensar en ello, apareció en su camino otro monito de la misma especie.  Lo encontró una tarde en una tienda por el mercado de su ciudad peruana. El animalito se veía en condiciones deplorables. Tenia un gran absceso en la mejilla que lo hacia lucir horrible, como un boxeador golpeado. Le faltaba el pelo en casi  todo el cuerpo. De hecho tenía la cola totalmente pelada y casi partida por una herida profunda. Las uñas, que en esta especie son largas, ella las tenía cortitas. Daba dolor ver su espalda y brazos sin pelo, así como la profunda herida que presentaba en la ingle.

Una monita especial

Una mona domesticaSe trata de una mona, que responde al nombre de Sissy. Su propietaria es Liliana, una peruana que se siente dichosa de tenerla. Dice que se trata de una monita muy especial. Ella tiene también dos perritas. Son sus tres amores. El sentimiento que tiene por sus animales dice que es como si se tratara de hijos.