Un camello bactriano (dromedario) puede medir 2,40 m de altura. Para poder montarlos se hace que ellos se echan en el suelo.
¿Cómo podría una niña, de unos seis o siete años, subirse sobre un gran camello sin que él se eche? Cuando un niño se empeña en algo, el Cielo lo ayuda a conseguirlo. Les dejo este vídeo que a mí me sorprendió mucho, y que me alegró la semana.





- Madrid
RSS de las entradas






En uno de estos días abrí un correo electrónico de esos que vienen con unos cinco millones de reenvíos, o algo así. Usualmente los aborrezco. Pero esta vez lo abrí.



Salvo circunstancias muy puntuales, quizás excepcionales, quienes rescatan de la calle un animal o lo adoptan sacándolo de una perrera o de una sociedad protectora, por lo general nunca se arrepienten. Suelen ganar un animal agradecido.
Lo primero que te encontrarás cuando revisas un libro que hable sobre razas de gatos, es que los hay que no se llevan nada bien con otros de su especie, por lo que suelen ser aconsejables para quien quiera tener uno solo, pero no para quien tenga varios ya, a menos que quiera meterse a domador.
Cada perro y cada gato abandonado (para no mencionar a tantos otros animales) tienen una triste historia detrás. La mayoría nunca se llegan a saber por quienes los rescatan, aunque, a veces, casi en trabajo forense, las condiciones de salud en que son encontrados logran darnos una idea de las vicisitudes por las que han pasado esos animales, generalmente en silencio, con total resignación. Porque… ¿de qué vale quejarse si no hay nadie quién te escuche?






