• Blog personal sobre perros, gatos y animales en general; fotos, cuidados, anécdotas.

Porqué un perro es la mascota perfecta para la familia

Yo he hablado bastante sobre perros y sobre gatos en este blog, explicando algunas características de unos y de otros, sus virtudes e inconvenientes en la convivencia doméstica con nosotros. Hay a quienes les ha servido para decidirse a la hora de adquirir un compañero animal para sus vidas. Siempre habrá divergencias de opiniones, a la hora de valorar si es más conveniente tener un perro o un gato, por supuesto, al fin y al cabo es un asunto de gustos. Hay quienes, tal como yo hice en su momento, decidieron tener ambos y disfrutaron por igual de su perro y de su gato, comprobando que ambas especies se pueden llevar perfectamente. En su momento me referí a los beneficios médicos de tener un gato  y, en cierta forma, me parece que terminé enfocándome un poco más en ellos que en los perros. Ahora les traigo este artículo, que me parece interesante para dar una perspectiva de los beneficios que un perro puede traer a la vida familiar, asumiendo que todos los miembros se involucren. Veamos, entonces, las razones por las que muchos consideran que un perro es la mascota perfecta para toda la familia.

La Gatoteca

No, La Gatoteca no es una discoteca para gatos, tampoco una biblioteca, aunque pueda parecerse más a esto último (por el silencioso respeto) o, quizás mejor, a una mezcla de ambas cosas. ¿Qué es, entonces? Pues, como ellos dicen, un lugar en donde tú te puedes tomar un café junto a un gato. En algunos comentarios en Facebook uno dijo que era una cafetería con gatos. En realidad no te podrás sentar en una barra de cafetería, pedir un pincho de tortilla de patatas, una ración de tu platillo favorito o un bocata, mientras acaricias a un gato o llevas al tuyo. En este país no hay eso, por ahora. En China hay lugares para comer a los que las personas llevan a sus pájaros dentro de jaulas. La Gatoteca se asemeja algo más a un cibercafé. Solo que aquí, en lugar de estar ante un ordenador estarás rodeado de gatos, sentado plácidamente con uno sobre tus piernas mientras lees un libro o saboreas un café, como la señora de la foto de portada, que tiene un gato sobre sus piernas, aunque no se vea bien. Eso sí, un café que tú mismo te preparaste en la cafetera del local, a tu gusto, revolviste el azúcar o el sirop, enjuagaste la cucharilla y todo eso que tú harías en tu casa.

Cuentos de gatos, trenes y un dragón rojo

Siete cuentos cortos que he publicado. Una pequeña colección de siete cuentos. Son perfectos para leer en el trayecto entre dos estaciones de tren, en un rato de tranquilidad en el metro o en el autobús. Tres cuentos van sobre gatos: La gata hija de la luna Los gatos del Río Negro (ilustrado) Mucho más que un gato (ilustrado) Tres cuentos están relacionados con trenes: El tren de oro El viejo minero Aquella mirada azul Y un cuento sobre un peculiar dragón: Nikotina, el último dragón.

De gatos, perros y niños

gato pintoEn mi pueblo, en Asturias, en la gente de más de cincuenta años siguen predominando las viejas ideas utilitarias: los animales o reportan un beneficio (vacas, ovejas, cerdos, etc.) o son prescindibles. ¡Cuántos cachorros de gatos y perros no han terminado en las aguas del río! Una forma de controlar su número, alegan ellos. Yo he recogido eso en mi cuento titulado «Los gatos de Río Negro». Y cuando la gente se va de vacaciones, pues nada, los gatos que se las arreglen. Ya ellos verán en dónde comen. ¡Lo que sobran son lagartijas! O que busquen ratones, dicen. La huerta de la casa de mis padres es el comedor popular del pueblo, para los gatos indigentes, los realengos, abandonados y los que, sin estar abandonados no tiene dueños que miren por ellos. Porque nacer en los predios de una casa no garantiza que los dueños de la misma sean sus alimentadores ni cuidadores. Fuera del gato pinto, que mi madre considera que ya es de la casa, en esta ocasión que estoy pasando unos días cuento otros cuatro más, inquilinos ya habituales. Y al anochecer he contado hasta quince comensales felinos de todos los colores y edades. Porque entre mi madre y mi tío Rufo los mantienen. Cuando ellos vienen del mercado, son más las bolsas y latas de comida para gatos que para nosotros.

Una gata con piómetras rayadas… que se mueven

Hace cosa de un par de meses, nuestra gata Thelma (la que recogimos en la gasolinera de Elda, en Alicante) empezó a emitir unos tremendos maullidos de dolor, con muestras de que algo se le hubiese atascado en la garganta. Rápidamente la llevamos al veterinario, pero no le vio nada que pudiera ser la causa de tales manifestaciones de dolor. Nos mando hacerle unas radiografiás en el hospital universitario de veterinaria. Pero  las placas tampoco mostraron nada en la garganta ni por asomo.  Sin embargo detectaron algo que fue dictaminado como una Piómetra (1),  mucho menos preocupante, por los momentos, que lo que fuera que la gata tuviese en la garganta. Al día siguiente regresamos a nuestro veterinario, con reenvío otra vez al hospital universitario para mas radiografías, con nueva vuelta al veterinario. A todo esto no se encontraba la causa de los dolores que manifestaba Thelma, pero decidió ponerle un tratamiento y vino varios días a casa para hacerle seguimiento y examinarla. Sin embargo nada parecía resultar. La gata seguía chillando y estaba muy apática; apenas se movía y casi no comía.

El último gato en París

gato echado sobre una silla Los franceses dicen que de París al cielo. Muchos sostienen que, aunque sea una vez en la vida, toda persona debe visitar París.   Pues, aunque no vaya a ser tu último tango,  ¿te gustaría un viaje a París para dos personas, con una sesión de belleza incluída, o el equivalente de bolsa de viaje de 1000€? ¿Y una estancia en un balneario para dos personas o equivalente de bolsa de viaje de 500€? Pues uno de esos dos premios te los puede hacer ganar tu mascota, solo con sacarle un vídeo o una fotografía. ¿Te interesa?

Despierta, mi amor, despierta.

Yo no voy a gastar saliva, tinta o tiempo alguno, intentando razonar con quienes sostienen que los animales no tienen sentimientos. Sería una discusión tan inútil como la que tienen los que defienden la existencia de Dios y los ateos. Hay documentales de la vida de los suricatas, en los que se ve a los miembros de la manada manifestando su sentimiento de aflicción a un familiar que está muriendo. Hay muchos vídeos de perros protegiendo a la madre o al amigo atropellado o herido, o rescatándolo. Yo les dejo este vídeo, sobre una pareja de gatos. A ella la acaban de atropellar en la calle. El macho intenta reanimarla con lo que muy bien podría parecer un masaje cardiaco. La verdad, no encuentro palabras. Alguien hizo un hermoso montaje de música y letra sobre el vídeo. Pincha sobre la imagen para verlo en Youtube. Y discúlpame.

¿Cuándo es el momento de bañar al perro?

foto por www.temadictos.com

Foto: www.temadictos.com

En el artículo que escribí el 01 de febrero de 2007, bañando al gato,  comencé diciendo: «Bañar a un perro es un juego de niños. Pero a un gato es algo muy distinto. » Hoy voy a matizar, porque bañar a un perro puede ser una seria y ardua tarea para muchos propietarios, si no supieron enseñarles desde cachorros las bondades y el placer de un buen baño.

¿A qué edad puede bañarse un cachorro?

Dos de las preguntas de los cien mil euros son ¿a qué edad se debe bañar a un cachorro? y ¿cuál es el momento de bañar al perro?. Hay quienes te dirán que no antes de los tres meses. Pero mi experiencia me dice que no se trata del conteo cronológico desde el día del nacimiento hasta el momento del evento del baño; esa no es la medida. Así que ante la pregunta sobre cuándo es el momento de bañar al perro,  mi respuesta sería: cuando lo necesite. El asunto no se trata de andarse con remilgos en cuanto a las semanas que tenga de nacido el cachorro, lo que hay que tener en cuenta es “la temperatura”. Debe cuidarse, in extremis, que el cachorro pueda resfriarse. Si yo te dijera que debes tener ese mimo cuidado con tu bebé (al fin y al cabo: un cachorro de animal  mamífero, placentario, bípedo, del género homo sapiens sapiens) lo verías normal y lo entenderías. ¿Por qué no lo ves normal entonces respecto a un cachorro de perro?

La gata abandonada en la gasolinera de Elda

A principios de noviembre nos fuimos desde Madrid hacia Alicante con unos amigos, viajando en dos coches. Yo llevaba la intención de ver allí unos  “coches viejos” que tanto me gustan, pensando en la posibilidad de comprar uno para restaurarlo. Unos pocos kilómetros antes de llegar a la población de Elda,  Deborah me preguntó si no íbamos a parar allí para enseñarle a mis amigos aquel antiguo desguace abandonado, en el que solía haber coches muy antiguos y que siempre nos pareció que  encerraba cierto misterio. Yo ni me acordaba de aquel desguace. Imaginé que ya no quedaría nada de todos los tesoros de antaño; pero aunque no entraba en los planes, me apeteció parar un rato, lo que nos vendría bien para estirar las piernas y poner gasolina. Una vez llegando al municipio de Elda por la autovia A-3, hay que reducir mucho la velocidad e ir muy atento para no pasarse la salida que conduce a una gasolinera. Desde allí se puede ir andando hasta el desguace, ya que no hay vía de servicio, sino una simple salida consistente en una una corta y cerrada curva que apenas dista tres o cuatro metros de la autovía. Detuvimos los coches y nos bajamos los cuatro. Apenas Debora puso un pie en el suelo dijo: «¡Hay nene, mira que gatita mas guapa!» «¡No! !Más gatos, nó! Déjala tranquila, que seguro será de la gasolinera.»

Adopción de gatos en Madrid Felina

En el Día de la Adopción, convocado por Madrid Felina el domingo pasado, de los 19 gatitos que la asociación llevó ese día, fueron comprometidos 10, quedando en espera de que sus adoptantes formalicen los trámites requeridos. Acudieron unas 100 personas en las dos horas establecidas. Pudieran parecer pocas, sin embargo, esos asistentes ya iban muy bien predispuestos. Todos ellos sabían de que se trataba y, salvo alguno que otro, la mayoría fueron con la intención de conseguir un gato de su agrado. En la foto, Ébano descansa en brazos de su futuro propietario, que, después de seleccionarlo, no lo quiso aflojar ni un momento. Seguro que la pasará bien, pues tendrá otros gatos como compañeros en su nuevo hogar. A pesar de que nueve gatitos se quedaron en sus jaulitas y regresaron con la asociación, se considera que fue un éxito. Yo también lo creo así, máxime teniendo en cuenta el poco tiempo con que se realizó la convocatoria. Están considerando realizar eventos similares con más frecuencia, quizás una vez al mes, para que sus gatos puedan tener más oportunidades de conseguir hogares definitivos.