La operación de Aiko

Aiko operada

El 27 de diciembre, a sus seis mesecitos, Aiko fue sometida a una ovario-histerectomía (esterilización). No fue por nuestro gusto, sino por exigencia del Centro Integral de Acogida de Animales de la Comunidad de Madrid (CIAAM), impuesta en los requisitos de la adopción, como ya expliqué en el post titulado Aiko, una gatita consentida.

En realidad esta intervención había sido pautada para mucho antes. Pero se retrasó, debido a que, desde que mi hija la adoptó en el CIAAM, Aiko estuvo malita por algunas afecciones que traía, principalmente un fuerte resfriado, y la tuvimos sometida a diversos tratamientos, por lo que fue necesario esperar a que se recuperara.

La esterilización a tan poca edad aún mantiene controversias entre los veterinarios. Unos la aprueban, y opinan que mientras primero mejor. Otros no la aconsejan, sino hasta que todos los órganos del animal se consideren perfectamente desarrollados, lo que se viene dando sobre los nueve meses.

Cuando llegó a las instalaciones del CIAAM esa fría mañana,  Aiko permaneció de lo más quieta dentro de su transportín, y luego no quería salir para ser revisada. Probablemente haya recordado el sitio, los días y el frío pasados en una de las jaulas junto con sus hermanos.

La operaron hacia las 10 de la mañana, y la gatita estuvo prácticamente grogi hasta el día siguiente. Le llevó tres días dejar de manifestar signos de dolor, pero se recuperó bien, gracias a Dios. La cicatriz externa -que se ve en la fotografía- sanó completamente y sin complicaciones, requiriendo muy pocos cuidados. Para el 31 de diciembre ya ella era la misma de antes y pudo acompañarnos a la cena. Porque también le salían sus delicias de nochevieja. Por algo es una más de la familia.
Con todos los animales que son sometidos a este tipo de intervenciones en el CIAAM, (gratuitamente), si de algo podíamos estar seguros fue que, la linda y joven veterinaria que se ocuparía de cortar y coser, tenía una amplia experiencia en esos menesteres. Y me quedo corto en lo de linda. Si hubiera estado yo solo no me hubiera importado que me extirpara algo.

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8 respuestas a La operación de Aiko

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