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No me cambies la rutina

Boxer

Anécdota canina

Cuando estoy solo en casa, tengo cierta rutina matutina.

Al levantarme, Penélope me está esperando impaciente para recibir sus dos galletitas para perros, que se devora en un instante. Mi gato Rufo se pone ante el refrigerador, para que le de su ración de unos cuantos trocitos de hígado de res, por el que se desvive.
Después pongo la cafetera y voy preparando la mesa para el desayuno. Es algo que Penélope espera con más ansias que sus dos galletas, pues desayunamos juntos. Luego de eso, abro la puerta delantera y los dos vamos hasta la gran jaula de las tres loras, para limpiarla y darles de comer.


Pero uno de estos días, después de poner la cafetera una vecina me llamó y yo fui hacia la puerta. Penélope, que estaba junto a la mesa, se me atravesó, torciéndose de mil maneras, ladrando y vocalizando todo su amplio repertorio. No quería que yo saliera. Tardé unos momentos en darme cuenta del motivo de su comportamiento. Ella pensaba que yo iba a arreglar a las loras antes de desayunar, y quería impedírmelo. Me estaba diciendo muy claro que no cambiara la rutina; primero nuestro desayuno, después lo otro.

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3 comentarios

  1. Jejejeje y después dicen que no saben nada

  2. y siiii como ibas a cambiarla a ella por unas loras… no puede ser!!!

  3. Me parece estar viendo a los míos (perro y gato) en acción. También comparten sus rutinas conmigo y no puedes ¡ porque no puedes¡ cambiarla, ya que ellos entran en acción de inmediato. Es el caso de mi gato Nino, que todos los días a eso de las 5.30 PM, entra desde el jardin a la cocina a reclamar su ración de la tarde, y si yo -de alguna manera – no estoy lista para llenarle su platito, me busca afanosamente y con grandes maullidos me lleva hasta la cocina a fin de que yo cumpla mi misión…. Mi perro Tirro es aún mas dominante: cuando es la hora de su comida y yo estoy aún en el computador, va hacia donde estoy sentada y empuja con su hocico el teclado hasta que debo pararme y atenderlo.

    Ellos si saben de rutinas¡¡

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