• Blog personal sobre perros, gatos y animales en general; fotos, cuidados, anécdotas.

Qué es ser un humano

nena con paraguas llorando junto a un perro muerto

Por Pedro Luis Raota

«Cuando la pérdida de una vida ya no nos conmueve, el término “humano” ya no nos describe» Con ese pensamiento me llegó esta imagen a través de Facebook, que venía tan compartida que no logré averiguar el origen de la reflexión, que era lo que me interesaba. El origen de la imagen sí que lo averigue, pertenece al fotógrafo argentino Pedro Luis Raota. A mi me resulta impactante la imagen, digna de un Premio Pulitzer. Mirándola yo solo puedo pensar en el desolador sentimiento de esa niña ante el perro muerto en la calle, posiblemente atropellado. Y con todo mi corazón pido: divina criatura, nunca pierdas esos hermosos sentimientos. Me vino a la mente algo que me sucedió. Fue hace algunos años.

Por qué los perros viven menos que los humanos

perro dalmata y su dueñaEn uno de estos días abrí un correo electrónico de esos que vienen con unos cinco millones de reenvíos, o algo así. Usualmente los aborrezco. Pero esta vez lo abrí. No sé si el caso fue cierto o es una linda historia de cualquiera, me da igual. Funciona. Yo solo he corregido errores y eliminado el nombre de los supuestos protagonistas humanos, dejando tan solo el del perro. Me parece que es una historia muy aprovechable, así que aquí la dejo. El asunto comienza así: ¿Te has preguntado por qué los perros viven menos que los humanos? Siendo un Veterinario, fui llamado para examinar a un Sabueso Irlandés de 10 años de edad llamado Belker. Los dueños del perro y su pequeño de 6 años estaban muy apegados a Belker, y esperaban un milagro. Examine a Belker y descubrí que estaba muriendo de cáncer. Le dije a la familia que no podríamos hacer ya nada por él, y me ofrecí para llevar a cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.

Diario de un perro abandonado

DIARIO-DE-UN-PERROperro amarrado en la calle, esperando al dueño Para muchas personas, muchísimas, demasiadas, adquirir un animal como mascota para sus hijos es un acto visceral o caprichoso, como podría ser el comprarse la barra de labios que luego nunca se usará porque el color no me va bien, los zapatos para correr, la bicicleta estática de ejercicio o esa blusa de moda que se utilizaron una sola vez. Cuando hay niños por medio el resultado es aún peor, porque muchos padres, muchísimos, demasiados, son incapaces de decirles que no, tan solo por no querer aguantar el berrinche a que los acostumbraron reforzándoles ese comportamiento negativo, tal como Cesar Millán, el Encantador de Perros, diría. Si a ello le juntamos el hecho de que ni los niños ni los padres tienen ni el tiempo,  los conocimientos o el menor interés en educar al animal, pensando que él tiene que saberlo todo por sí mismo, pues sucede lo que sucede: un animal más que terminará siendo abandonado. Mi amigo Juan Luis Blásquez me ha enviado esta presentación en Power Point que circula por la web. Sinceramente, me ha dolido mucho lo que ella refleja, porque sé muy bien que es la más pura y cruel realidad. Decidí no reenviarlo por correo electrónico, sino colocarlo aquí. Gracias, Juan Luis.

Blue, me llamo Blue

una gata rayada gris «Estoy segura de que si pudiera hablar, BLUE relataría su vida de una manera casi idéntica a como la he expuesto en este pequeño libro. Evidentemente, ella podría aclarar muchísimo sobre sus frecuentes escapadas que tantas veces me tienen preocupada, y contaría un sinfín de aventuras que desconozco.   Todo lo que narro es verídico, esta es la historia real de una gata actual.» Así comienza M. Pilar M. Alonso su hermosa historia sobre una gata adoptada después de ir de un extremo a otro de España, a la que le pusieron por nombre Blue. Es una deliciosa narración que deja traslucir perfectamente el espíritu observador de la autora con respecto a la naturaleza en general y, en este caso, al comportamiento de los gatos y su intento de interpretarlo y plasmarlo en forma de sentimientos humanos. Refleja también las buenas relaciones que pueden surgir entre perros y gatos, cuando no tienen a ninguno de su especie. En esta historia me parece que se muestra muy bien mi tesis, tantas veces sostenida en este blog, de que, por mucho amor que queramos darle a un animal, nunca podremos sustituir la compañía que le hará otro animal con el que desarrolle afinidad, aun cuando no sea de la misma especie. Espero que disfruten del relato que hace Pilar.

Perro solitario secuestra a un gato

perro llamado Polly Por mucha compañía que como humanos podamos hacerle a nuestro perro o gato (o cualquier otro animal doméstico), no podemos sustituir para ellos la compañía que representa otro animal de su misma especie, al igual que para nosotros un animal no sustituirá, satisfactoriamente, el nivel de compañía que representa otro ser humano. Yo considero que, de ser posible, tener una pareja de perros o una pareja de gatos, no teniendo por que ser un casar (macho y hembra), resulta beneficioso para el equilibrio psíquico de nuestros animales de compañía, especialmente si debemos dejarlos solos buena parte del día. Pero también opino que, a falta de la posibilidad o de la conveniencia de reunir a dos perros o dos gatos, la convivencia de un perro y un gato puede resultar también adecuado y satisfactorio para ambos animales. Así como a nosotros no nos gusta vivir en soledad y preferimos la vida en sociedad, con los perros y los gatos domésticos parece suceder lo mismo. Como anécdota de lo que el rechazo de la soledad puede llegar a propiciar, les referiré el caso de un infortunado perro.

Perro grande, mediano o pequeño. ¿Cuál elegir?

hombre paseando a dos perros Estamos en pleno otoño y las temperaturas cayendo y lanzados para el invierno. Estas son las épocas del año en que muchos dueños de perros comienzan a reflexionar sobre la elección que  hicieron meses antes. Durante los largos y cálidos días de verano no había problemas en sacar al perro para que hiciera sus necesidades y algo de ejercicio. Pero cuando tienes  que enfrentarlo a golpe de la media noche invernal, lloviendo, nevando o con temperaturas en el cero o por debajo, las cosas cambian terriblemente y borran la sonrisa de cualquiera. Ahí tendrás tu verdadera prueba de amor por tu animal. En ese escenario, muchos se preguntarán por qué en vez de un enorme San Bernardo o un Terranova, un gran Golden Retriever o un Labrador Retriever, un boxer o un pastor alemán, no eligieron un pequeño buldog francés, un Schnauzer miniatura, un Jack Russell Terrier, un minúsculo Chihuahua o un Yorkshire Terrier. Porque son perros que, en esas eventualidades, puede enseñárseles para que hagan sus pequeñas deposiciones sobre unos periódicos o incluso en una caja de arena como los gatos. Y no faltará el que llegue a pensar que mejor hubiera elegido eso… un gato, que no hay que sacarlo.

Miedo inducido hacia los animales

Pueden ser múltiples las causas por las que un niño llegue a tener miedo a algo. Que sea por una mala experiencia personal se entiende. Pero la mayoría de los miedos que llegamos a tener son herencia de nuestro entorno familiar;  nos trasladan sus propios miedos, aversiones y desagrados. Sucede mucho respecto a ciertos alimentos o comidas que a nuestros progenitores no les agradan. Esos miedos “heredables” abarcan también a los animales. Si alguno de los padres tiene miedo a determinada especie animal, lo trasladará a sus hijo, o por lo menos lo intentará. Conozco ahora un niño de cuatro años, que tiene temor hacia los perros. Pero, en este caso, ninguno de los padres tiene miedo hacia los animales. De hecho han tenido gatos hace tiempo. No estamos ante la presencia de un temor heredado. El asunto es que su madre no quiere que al niño se le quite ese miedo por los perros.

Cuando matar se convierte en arte

perro amarrado en un museo Amnistía Animal Comunidad de Madrid, España, presentó en el 2006 una denuncia contra el artista Jordi Benito y el Museo Reina Sofía. Fue en relación con una presunta apología de un delito de maltrato animal, durante la exposición titulada El arte sucede. En ella se exhibió un vídeo en el que, durante sus 53 minutos de duración, y como una supuesta forma de arte, se mostraba una vaca a la que se apuñalaba en la garganta para extraerle la sangre en una copa, luego la mataban a martillazos, cortaban la cabeza, despellejaban y seguían con otros rituales que bien podrían pasar por satánicos, propios de un aquelarre. Pensé que aquel caso, del que no supe el resultado de la denuncia, se trató de algo puntual y excepcional. Pero no fue así. Ha sucedido algo parecido, ya no en España, sinó al otro lado del ancho mar océano.

Pillín y la negra

un perro ovejero Una expresión alegre. Y eso es el peludo, un pillín muy alegre y bonachón, siempre dispuesto a recibir una caricia. El negrito de atrás, a pesar de su expresión osca, es una noble hembra. Un buen día, en una de las visitas al pueblo, mi hijo daba vueltas por los alrededores cuando apareció esa negrita, se colocó junto a su silla de ruedas y lo acompañó por todas partes. No lo dejó ni a sol ni a sombra. Solamente llegada la noche se fue. Luego nos enteramos que su propietario también utilizaba una silla de ruedas, y estaba de viaje esos días.