
Si hay algo que hable mal de una persona, como educador canino, es verla siendo arrastrada por su perro, que va al extremo de la correa dominando y tirando de ella, tratando de imponerse como el líder.
Y si algo hay dañino en el entrenamiento conductual de un perro son esas correas extensible y auto enrollables. Si le das libertad, el perro tirará hasta la longitud máxima de los tres o cuatro metros que quizás tiene la tuya. Pronto te cansarás de que el animal vaya tirando de ti y comprarás otra de seis u ocho metros, para encontrarte con que tu maleducado can va al extremo de la misma, tirando aún de ti, pidiendo más y más.





- Madrid
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Sissy, una monita de raza Tití pigmeo, tambien llamada de bolsillo o chichico, (pichico, que se le dice en Perú) llegó a la vida de Liliana Díaz por pura casualidad. Se la regaló su propietario, quien no le daba el cuidado necesario ni sabía tratarla apropiadamente, como ya conté en la historia que titulé 





