A la hora de elegir entre un perro y un gato como animal de compañía, hay que tener en cuenta algunas cosillas, aún cuando podamos sentir la misma simpatía hacia ambos. Entiendo que suelen elegirse con el corazón, pero no por eso dejaremos de pensar.
Si vas a vivir en una casa con amplias áreas verdes, te pueden servir cualquier perro, grande, mediano o pequeño, así como también un gato. Pero si es un apartamento en planta baja, o una casa cercana a una calle muy transitada, un gato podría salirse fácilmente y terminar bajo las ruedas de cualquier auto.
Si se trata de vivir en un apartamento, y el animal te es pedido como regalo por alguno de tus hijos, ante igualdad de gustos búscate un gato. Los felinos requieren menos atención que los perros, pues no es necesario sacarlos para que hagan sus necesidades. Son extremadamente limpios, no suelen tener olores y ni siquiera es necesario enseñarlos a que utilicen la caja de arena. Parece que ya nacen sabiéndolo.



- Madrid
RSS de las entradas






Yo comía un McPollo, sentado cómodamente en mi casa.







