
El 26 de septiembre, mi hija mayor, por decisión familiar, -con salvedad de mi hija menor que les tiene alergia- se fue junto con mi esposa al Centro Integral de Acogida de Animales de la Comunidad de Madrid (CIAAM) y adoptaron una gatita siamesa a la que le tenÃan como registro el nombre de Pichi.
Esta belleza era una de los cinco gatitos que la Guardia Civil encontró abandonados en la calle. Ellos se quedaron con dos, y el CIAAM acogió a los otros tres. Para cuando mi hija adoptó ya otra familia se habÃa llevado a otro, quedando uno solo de nombre Pinki.



- Madrid
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Un gato bien cuidado vive más que un perro (en promedio 20 años), además come menos y no ensucia con sus desechos.





