No, La Gatoteca no es una discoteca para gatos, tampoco una biblioteca, aunque pueda parecerse más a esto último (por el silencioso respeto) o, quizás mejor, a una mezcla de ambas cosas. ¿Qué es, entonces? Pues, como ellos dicen, un lugar en donde tú te puedes tomar un café junto a un gato.
En algunos comentarios en Facebook uno dijo que era una cafetería con gatos. En realidad no te podrás sentar en una barra de cafetería, pedir un pincho de tortilla de patatas, una ración de tu platillo favorito o un bocata, mientras acaricias a un gato o llevas al tuyo. En este país no hay eso, por ahora. En China hay lugares para comer a los que las personas llevan a sus pájaros dentro de jaulas.
La Gatoteca se asemeja algo más a un cibercafé. Solo que aquí, en lugar de estar ante un ordenador estarás rodeado de gatos, sentado plácidamente con uno sobre tus piernas mientras lees un libro o saboreas un café, como la señora de la foto de portada, que tiene un gato sobre sus piernas, aunque no se vea bien. Eso sí, un café que tú mismo te preparaste en la cafetera del local, a tu gusto, revolviste el azúcar o el sirop, enjuagaste la cucharilla y todo eso que tú harías en tu casa.
De un interesante artículo encontrado en el diario 20minutos.es, respecto a la difícil personalidad del gato y sus diferencias frente al perro, podemos resumirlas así:

Cada amigo de los animales hacemos lo que podemos en nuestro aporte en pro de los mismos. Yo, siempre que me sea posible, cuelgo algunas notificaciones y notas de prensa de algunas asociaciones y protectoras. En este caso lo hago con sumo gusto en favor de
Amores felinos de otoño. Los arrumacos no son solo exclusividad de los humanos. Entre los felinos son muy frecuentes, si habéis tenido la oportunidad de ver a una linda gatita buscando las lamiditas de lindo gatito, como en este caso. Prrr-prrr.









