• Blog personal sobre perros, gatos y animales en general; fotos, cuidados, anécdotas.

Tratamiento para el pelo del gato

Productos de laboratorios DermoscentHace unos meses recibí de los laboratorios Dermoscent un kit de tratamiento dérmico para gatos, aunque también lo hay para perros. Mi hija mayor ha probado en su gata Aiko el producto denominado Essential 6® para gatos. Viene en una caja con cuatro pipetas (spot-on) para una aplicación simple (1) por vía cutánea. Según los laboratorios, se trata de: “la primera solución multifunción adaptada al tratamiento de todos los tipos de pieles y pelajes de animales domésticos, aun las más delicadas y sensibles.” Como se puede leer en la formulación, el producto contiene aceites esenciales extraídos de varias plantas, así como vitamina E.  Según indica: “…su composición óptima de ácidos grasos poliinsaturados esenciales (Omega 3 y de 6) y un activo mecanismo biodifusor, Essential 6® spot-onrestablece la película hidro, lipídica de la piel del animal y mantiene un nivel de hidratación óptimo, favorece el equilibrio natural del ecosistema cutáneo y refuerza las defensas de la piel, en especial la función protectora de la epidermis; además, purifica la piel y ayuda a prevenir posibles irritaciones, elimina los malos olores pero respeta el olor natural del animal, contribuye a reducir la pérdida de pelo y estimula su crecimiento.” El producto tambièn indica no tener fragancia, aunque no sé por qué lo dicen, porque sí que la tiene. Si yo puedo olerla, con más razón lo hará un gato. A mí no me resultó desagradable, aunque nunca la usaría como un perfume; a un gato no sé que tal le parecerá.

¿Alguna vez bañas al gato?

Después de haber escrito sobre el baño del perro, y haber descrito en otra oportunidad la forma en que yo bañaba a mis gatos, me entró la curiosidad por saber si la gente baña al suyo. He visto la reticencia de muchos dueños de gatos a “arriesgarse” a bañarlos. La mayoría me ha dicho que el gato nunca necesita que lo bañen. Por eso quiero hacer esta pequeña encuesta. El último punto se refiere a que si eres de los que bañan al gato, ¿lo haces tú mismo o lo envías a un centro especializado para animales? <br /> <a href=”http://polldaddy.com/poll/3192690/” mce_href=”http://polldaddy.com/poll/3192690/”>¿Bañas a tu gato?</a><span style=”font-size:9px;” mce_style=”font-size:9px;”><a href=”http://polldaddy.com/features-surveys/” mce_href=”http://polldaddy.com/features-surveys/”>online surveys</a></span><br />

Ron, mi gato, mi amigo

La eutanasia animal

Todos los seres tienen un ciclo vital, finalizado el cual hay que decir adios. Eso afecta tanto a humanos como animales. Todo aquel que tenga una mascota,  sea como un animal de compañía,  sea como un amigo o como un miembro de la familia, debe tener esto muy claro. Entre los felinos y los caninos, hay razas más lóngevas que otras. Entre los perros, suele suceder que las razas más pequeñas vivan bastante más años que las grandes. También los gatos viven más que los perros. Pero existen los imponderables, esas circunstancias fortuitas que acortan la vida de nuestros animalitos amigos, separándonos mucho antes de lo que pensábamos. Cuando esto ocurre, por lo general nos agarra de sorpresa. Sin embargo, cuando el deceso ocurre por sí mismo no nos afecta en la misma medida que cuando tenemos que… decidirlo nosotros.  Porque practicar la eutanasia levanta tanto revuelo en la opinión pública como en el ámbito de amantes y defensores de los animales. Verse sometido a tener que tomar la decisión de poner fin a la vida de alguno de nuestros animales amigos es un trago muy pero que muy amargo,  que puede marcarnos por muchos años. En poco lo suaviza la seguridad de que hacerlo significa poner fin a una situación de grave sufrimiento para el animal, ante alguna enfermedad o accidente que no tiene cura veterinaria ni solución alternativa alguna. Yo lo sé muy bien. Mi amigo Juan Luis Blazquez de Opazo, que ha contribuído con este blog aportando sus anécdotas,  historias y experiencias recogiendo y cuidando gatos, acaba de pasar por este lamentable trance, con la pérdida de su querido gato Ron.  Les dejo la historia que él nos narra.

Muere Casper, el gato inglés del autobús

El titular de la noticia del periódico no podía pasarme desapercibido: Muere atropellado Casper, el gato que se hizo famoso por coger el autobús. Según se dice: el gato Casper se hizo famoso en todo el mundo porque cogía el autobús a diario para moverse por la localidad de Plymouth, Inglaterra. El lunes 18 fue atropellado por un motorista, que lo dejó malherido y se dio a la fuga. Creo que ese comportamiento de un gato no es algo que se vea todos los día. Una muestra más de lo que un gato puede llegar a hacer.  Les dejo el vídeo de la BBC y juzguen ustedes mismos.

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Otro día de adopción de gatos en Madrid Felina

Cartel de Madrid FelinaTras el éxito de la pasada edición, llevada a cabo hace menos de un mes, la Asociación  Madrid Felina celebra el próximo día sábado 21 de Noviembre un nuevo  Día de la Adopción. Esta actividad tiene como finalidad dar a conocer a algunos de los gatos de la asociación que esperan ser adoptados. En esta ocasión acudirán entre veinte y veinticinco felinos de diferentes edades, todos ellos con el deseo de encontrar su hogar definitivo. Será un día para que los futuros adoptantes puedan ver a los gatos de cerca y conocer la labor de Madrid Felina. Además, se intenta sensibilizar a los ciudadanos sobre la tenencia responsable de animales de compañía, y la adopción como fórmula para tener un animal en casa.

¿A quién le importa que atropellen al gato?

Hace un tiempo yo comentaba que algunas personas parecen haber nacido destinadas a encotrar en su camino animales abandonados.  Además, parecen también haber recibido el don de querer ayudarlos; que ambos aspectos, desafortunadamente, no suelen ir juntos. Porque una cosa es encontrarse con un perro, un gato u otro animalito abandonado o herido, y otra poder acercarse a ellos. Y otra, muy distinta, es que, además, el animal se deja agarrar docilmente, como si lo deseara, como si hubiera estado esperando, precisamente, por esa persona y no por ninguna otra. Me parece que ese es el caso de Juan Luis Blázquez de Opazo y su pareja, de quienes ya he hablado en anteriores oportunidades colocando algunas historias de sus animales. Esta vez voy a colocar otro de esos caso, que me ha comentado en un email, y que, a mi juicio, no  tiene que ver tanto con haber rescatado a otro gato, sino con la forma como sucedió. Aunque ya le he dicho en una visita que, como siga así, va a terminar teniendo un centro de acogida en su casa.

Jugando a morir

un gato en la ventana Cuando veo un gato subido en el alféizar de una ventana, me da de todo. ¡Valientes animales! Lo primero que lamento es que tenga un dueño tan descuidado y poco interesado por su vida. Recuerdo la vez en que le hice ver a uno el peligro que corría su gato. El animal caminaba por el borde de la baranda del balcón de un cuarto piso.  La respuesta fue: «Nunca se ha caído» ¡Coño! ¡Claro que el gato no se ha caído nunca! Porque de haberlo hecho, aunque fuera una sola vez, posiblemente ya no estaría ahí, sino enterrado. Fue lo que yo le contesté. Se dice que la caída desde un tercer piso es el límite entre la vida y la muerte para un gato. Eso no quiere decir que si cae desde un segundo no se mate, o que si cae desde un cuarto no sobreviva. La capacidad de caer de pie que tienen los felinos es fascinante, pero no son indestructibles ni inmortales. Solo basta que, en esa caída desde un primer o segundo piso, tropiece con la cuerda de un tendedero o cualquier otra cosa para que ya no logre caer de pie y se lesione seriamente o se mate. Y aún cayendo bien, de pie, la altura sea tanta que se lesione o muera.

Moon, la gatita que envió la luna

Pincha sobre la imagen para ampliarla. Cuenta la leyenda que un día la Luna se dio cuenta de que era observada con mucha atención desde la Tierra, y se pregunto: ¿que querrían saber los terrícolas de ella, y por que despertaba en ellos tanta admiración? Entonces decidió bajar al planeta azul para investigar y saber mas de nosotros, los terrestres. Tan entusiasmada estaba con la idea de hacernos una visita que no se dio cuenta, hasta el ultimo momento, de que, si bajaba a la Tierra, el cielo de la noche quedaría en tinieblas al no estar ella para dar su luz en las noches de luna llena. La alternativa era mandar alguien en su nombre. Pero tenia que tratarse de un ser diferente y muy especial, que pudiera pasar desapercibido entre los terrícolas; un ser oscuro y suave como la noche, sigiloso y delicado… como un gato. Entonces decidió enviar a su pequeño  extraterrestre, camuflado con la apariencia de una gato y la esencia de la Luna convertida en felino.

La sombra blanca

Mirada inescrutable y penetrante, porte altivo, carácter impasible, indiferencia absoluta, relajación total. Todo eso y mucho más podría utilizarse para intentar definir a casi cualquier felino. Yo me refiero a este hermoso gato blanco cuya fotografía no me canso de mirar, como no me cansé de mirarlo a él cuando me lo encontré. Bajaba yo por un serpenteante sendero que discurría a la sombra de frondosos árboles en mis montes asturianas. Poco frecuentado ya por los escasos habitantes de la zona, la maleza intentaba cubrirlo, y en algunos tramos casi lo había conseguido.