

El abandono de animales, principalmente perros, que se hace en España anualmente, particularmente antes de las vacaciones de verano, es alarmante, y parece ir en aumento. Me he estado preguntando cómo puede ser posible que, con la supuesta obligatoriedad española de que todo animal doméstico, de compañía, esté identificado y registrado, sea abandonado sin que se encuentre a sus propietarios y responsables. Así que, después de investigar un poco, ahora ya estoy más claro.
La normativa sobre tenencia de animales viene dada en las ordenanzas municipales de cada comunidad, lo que ya representa una diversidad de normas para lo mismo. La que rige en Madrid es la ORDENANZA MUNICIPAL 26-07-2001: Tenencia y protección de animales, que en su artículo 8: Identificación de los animales de compañía expone lo siguiente:
Se trata de una mona, que responde al nombre de Sissy. Su propietaria es Liliana, una peruana que se siente dichosa de tenerla. Dice que se trata de una monita muy especial. Ella tiene también dos perritas. Son sus tres amores. El sentimiento que tiene por sus animales dice que es como si se tratara de hijos.
Como complemento a estos siete temas relacionados con el celo, gestación y parto de la perra, que inicié con el tema titulado
Era una tarde lluviosa y ceniza en la ciudad de Barcelona, Venezuela, en plena época de lluvias. Yo había comprado algunas cosillas en una gran tienda de ferretería y materiales de construcción, y estaba a la puerta, junto a otros cuatro hombres. Todos mirábamos al cielo, sopesando si era preferible afrontar la lluvia del momento, que había amainado algo, o esperar un poco más.
Unas pocas horas antes del parto, la perra manifiesta una temperatura corporal algo más baja de lo normal, descendiendo desde los 38,8 o los 38 grados centígrados, que es lo normal para un perro, hasta cerca de 37. Seguramente que ella misma se recogerá en su caja de parto para recibir a sus cachorros. Es común que se lama la vulva con más frecuencia, y sus pezones segregan calostro.










